Atentado a la AMIA, 25 años de dolor e impunidad en Argentina

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Veinticinco años pasaron de aquel 18 de julio de 1994 , cuando a las 9.53 una bomba voló la sede del centro judío AMIA y causó 85 muertos, en el más grave atentado de la historia argentina que sigue impune.

“Lo que a mí me viene a la cabeza cuando pienso en esto es ese momento de oscuridad, un momento que se hizo interminable, un ruido, pero también un silencio de nosotros, de los que estábamos ahí. Creo que nuestras mentes no podían entender”, evocó a AFP Anita Weinstein, sobreviviente del atentado y quien trabajaba en la AMIA.

“Este atentado, si bien tenía un alto componente antijudío, antisemita, por supuesto, fue un atentado a Argentina y a la sociedad argentina”, enfatizó esta mujer que años después volvió a su empleo en el edificio reconstruido en el Once, un barrio judío comercial en la zona céntrica de Buenos Aires .

Una camioneta cargada de explosivos voló el edificio donde funcionaban la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) y la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA). Además de 85 víctimas fatales, de entre 5 y 73 años, 300 personas resultaron heridas.

Ayer miércoles se inauguraron tres murales conmemorativos en el Hospital de Clínicas, adyacente a la sede de la AMIA, donde se atendió a las víctimas. Hoy fue declarado día de duelo nacional.

Argentina tiene una colectividad judía de 300.000 personas, la segunda de América detrás de Estados Unidos.

En un contexto de extrema tensión entre Israel e Irán , Buenos Aires había sufrido otro atentado dos años antes: el 17 de marzo de 1992 una bomba voló la embajada de Israel, causando 29 muertos y unos 200 heridos.

Por el de la AMIA, se ha responsabilizado al movimiento chiita libanés Hezbolá y a Irán.

Ariel Eichbaum , presidente de la AMIA, espera que pronto Argentina declare al Hezbolá como organización terrorista. “Las naciones no pueden tolerar de ninguna manera que el terrorismo tenga fuentes de financiamiento en sus países”, dijo.

La justicia argentina acusa a altos exfuncionarios iraníes de haber ideado el ataque, pero no ha podido tomarles declaración indagatoria.

Un memorándum de entendimiento con Irán firmado en 2012 por la exmandataria Cristina Fernández de Kirchner buscó, según el gobierno de la época, superar ese escollo, pero nunca se aplicó y ahora se investiga judicialmente como un caso de encubrimiento y traición a la patria.

Otro juicio contra la supuesta “conexión local” que proveyó la logística para el ataque fue anulado, al comprobarse que el juez pagó a uno de los implicados para que acusara falsamente a un grupo de policías y liberara a los primeros imputados.

Así se dejó de investigar la llamada “pista siria”, que vinculaba con el atentado a familias cercanas al expresidente Carlos Menem.

Por esa operación, el exjuez Juan José Galeano fue condenado a seis años de prisión el pasado 28 de febrero en un juicio oral por desvío de la investigación. Menem fue absuelto, pero su exjefe de inteligencia Hugo Anzorreguy fue sentenciado a cuatro años de cárcel, entre otros inculpados.

Por el de la AMIA, se ha responsabilizado al movimiento chiita libanés Hezbolá y a Irán. Foto: Reuters “La justicia ha fracasado rotundamente. Son 25 años del atentado y la realidad es que no tenemos nada”, deploró Diana Malamud, esposa de una de las víctimas y líder del grupo de familiares Memoria Activa.

Antes de asumir en 1989, Menem había ofrecido a países árabes que colaboraron en la financiación de su campaña venderles tecnología militar e insumos nucleares a Irán, lo cual no cumplió tras alinearse con Estados Unidos en la política exterior. Entre otras hipótesis, se sospecha que el atentado pudo ser una venganza por esos compromisos incumplidos.

“Veinticinco”. Una exhibición fotográfica sobre vínculos inesperados surgidos tras el ataque a una mutual judía en Argentina busca denunciar la falta de justicia que persiste 25 años después del atentado.

La exhibición “Veinticinco” está integrada por 38 fotos actuales del fotógrafo Julio Menajovsky, uno de los primeros reporteros gráficos en llegar al lugar la trágica mañana del 18 de julio de 1994 para retratar el horror.

Una mujer que perdió a su hija con un hombre cuyo padre murió en el ataque, un comerciante junto al médico que le salvó la vida, dos empleados que debían ir a trabajar y no fueron son algunos de los protagonistas de la muestra, que se inauguró en el Consulado Argentino en Nueva York en junio, se presentará en agosto en el CCK de Buenos Aires y en noviembre en París.

“La falta de justicia provoca que, 25 años después, el atentado siga estando presente, y que un hecho atroz perpetrado en 1994 se siga repitiendo de manera sistemática. Queríamos trabajar sobre esa idea”, dijo Elio Kapszuk, director de Arte y Producción de la AMIA, autor de la idea y curador de la muestra.

Gobierno de Macri crea registro de terroristas El gobierno argentino publicó ayer miércoles un decreto para crear un registro público de personas y entidades vinculadas al terrorismo y su financiamiento. Si bien el decreto no menciona a Hezbolá -no considerada como grupo terrorista por la ONU-, miembros del Ejecutivo han declarado en los últimos días la intención de que esa organización islamista integre el registro, algo también solicitado durante años por la comunidad judía. “Por primera vez aceptamos que una organización que atentó en la Argentina (…) va a quedar de alguna manera condenada por sus acciones terroristas”, dijo este lunes la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.

Vázquez: atacar lo que favorece el terrorismo Como parte de la conmemoración de los 25 años del atentado a la AMIA, el Congreso Judío Latinoamericano publicará un libro con artículos de diferentes personalidades, entre ellas el presidente Tabaré Vázquez. “La respuesta al terrorismo ha de ser concertada a nivel mundial, regional y nacional mediante el fortalecimiento de instituciones internacionales y organismos nacionales con competencias en la materia y en estricto cumplimiento del derecho internacional, la independencia y soberanía de las naciones, las libertades individuales y los derechos humanos”, dice Vázquez. “Dicha réplica también ha de atacar los factores que favorecen el terrorismo: la intolerancia, la discriminación y la marginación”, agrega.