Economía circular: la segunda vida de los objetos

El planeta requiere de un cambio integral y completo para su supervivencia en el medio y largo plazo. Un modelo insostenible implementado por más de un siglo de actividad humana ha provocado que sea urgente un giro de 180 grados en la forma en la que la sociedad convive con el entorno, pasando de un sistema de reducción del impacto sobre el medio, a modelos que buscan eliminarlo al máximo.

La economía circular es un paso más en la implementación de las tres R, reducir, reciclar y reutilizar, para pasar de un modelo basado en el recurso-producto-residuo a uno donde los productos vuelven a entrar en el sistema alargando su vida útil. Por lo tanto, el objetivo de la economía circular no es solo reducir el impacto sino eliminar al máximo la producción de desechos creando bucles económicos y ecológicos basados en la mejor optimización de todos los materiales.

Este modelo, que nace en 1980 y es citado por Pearce y Turner en los 90 con esta denominación, parte de la ecología industrial, con la diversificación como herramienta clave de un sistema cerrado de interacción entre la economía, la actividad social y humana y el medio ambiente a base de retroalimentación. La economía tradicional basada en el usar y tirar apenas es capaz de reconvertir el 2% de los materiales que utiliza para una segunda vida, algo que es insostenible para la supervivencia del planeta.

En el marco de la Unión Europea, la economía circular forma parte de las premisas principales de la estrategia Europa 2020, que busca el desarrollo inteligente, sostenible e integrador de los países miembros, con el respaldo del Parlamento y Consejo Europeo.

Entre las medidas adoptadas en esta estrategia destacan el mejorar los resultados económicos reduciendo el uso de recursos, buscar e implementar nuevas oportunidades desde la innovación y la competitividad, garantizar los recursos esenciales en el medio y el largo plazo, y poner en marcha un plan de lucha contra el cambio climático.

Reutilizables . Tal y como fue expuesto en el tercer Fórum Internacional sobre Economía y Eficiencia de los recursos, anualmente se utilizan un promedio de 16 toneladas de materiales por persona para mover la economía, y cada persona convierte alrededor de 6 toneladas en desechos. Además, el 50% de los residuos generados terminan en vertederos, acumulándose sin control en un planeta de territorio limitado.

Entre los ejemplos de economía circular que ya existen en el planeta se encuentran, por ejemplo, la creación de tazas a base de bombillos reutilizados, el uso de las pastas celulosas del papel para crear ropa, zapatos, materiales aislantes para las casas, o empresas que reciclan las llantas de los vehículos para crear objetos de goma de todo tipo.

También existen ya en el mercado empresas de joyas que reutilizan materiales preciosos de los dispositivos electrónicos, así como combustibles y materiales biodegradables a través de los residuos de granja, energía a base del biogás producido por la basura acumulada en los vertederos, empresas que usan plásticos e hilos para crear nuevas prendas de ropa, y negocios basados en la reutilización de los desechos electrónicos en la construcción de casas sostenibles.

Productos integrados y válidos para diferentes usos Organización . La economía circular se basa en la funcionalidad como uno de los elementos clave, con una concepción que prevé la integración del producto en varios tipos de usos desde su creación. El modelo también abarca un modo de organización del territorio y del flujo de materiales, así como de la energía y los servicios.

Objetivo . La reutilización y la segunda vida de los materiales y el aprovechamiento de los recursos para otros fines, integra sectores que van desde la industria, la construcción, la decoración y el mobiliario, así como la economía en general, con el objetivo a su vez de crear empleo y riqueza.

Producción . De esta forma, el material de construcción puede volver a una segunda vida como recursos para mobiliario urbano, los objetos una vez que acaba su vida útil son nuevamente separados por materiales para volver a entrar en el ciclo y los componentes electrónicos, metálicos, baterías, por ejemplo, reincorporarse al proceso de producción para una nueva pieza.

Robótica . El cambio de concepto no solo llega a los particulares y a los actores públicos, también a las empresas, que ya han comenzado a implementar la economía circular como forma de producir. Por ejemplo, Apple en su parte robótica ha incorporado un sistema desensamblador para utilizar los materiales de los iphone gracias a un robot de 29 brazos, capaz de separar en 11 segundos todos los componentes de sus dispositivos para seleccionar lo reutilizable. Este robot ha ahorrado ya a la empresa multinacional más de sesenta millones de euros en materiales.

Desechos . Por su parte, la empresa de calzado y ropa deportiva Nike, ya utiliza en sus nuevos productos un 71% de material reciclado, con hasta 29 tipos de materiales a base de los sobrantes de la propia fábrica.