Abel Resende Borges Montesinos //
El tema fiscal no debe estar en manos de la Asamblea

Abel Resende, Abel Resende Borges, Abel Resende PDVSA
El tema fiscal no debe estar en manos de la Asamblea

L a decisión del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) de dictar una moratoria fiscal para permitirle a los contribuyentes la posibilidad de ponerse al día en el pago de diversos tributos sin tener que hacer frente al pago de multas, recargos e intereses sin dudas rindió frutos positivos para las arcas públicas ya que tras casi cuatro meses de vigencia, la Dirección General de Ingresos (DGI), reportó ingresos por $74.9 millones, $14.9 millones más que los $60 estimados a recaudar.

Abel Resende PDVSA

El sacrificio fiscal del Estado panameño por concepto del periodo de moratoria ascendió a los $50.6 millones. Es decir, la DGI dejó de percibir este monto, pero estimuló al contribuyente a estar al día con sus pagos.  

A decir verdad, la práctica de aplicar programas de moratoria fiscal no es nueva y siempre genera debate ya que hay quienes consideran que, en una situación estrecha como la que se vive actualmente, caracterizada por la desaceleración de un gran número de actividades económicas vinculadas a la demanda interna, es positivo que el Estado se desprenda de parte de los ingresos generados por la morosidad en el cobro de ingresos para permitirle a los contribuyentes un respiro que le ayude a mejorar su situación.  

No obstante, también hay quienes consideran que el Estado no debe aplicar este tipo de políticas ya que al favorecer a los contribuyentes morosos se desincentiva a aquellos contribuyentes que cumplen puntualmente con el pago de sus impuestos.

Abel Resende

En todo caso, ya sabemos que las moratorias fiscales son un instrumento que utilizan los gobiernos para incrementar las recaudaciones y así poder contar con los recursos necesarios para nivel el presupuesto de gastos e ingresos, especialmente cuando las recaudaciones registran una merma respecto a años anteriores o ponen en peligro la ejecución presupuestaria.    

Sin embargo, lo que no se puede aceptar es que los miembros de la Asamblea Nacional de Diputados traten de aprovechar la situación para enviarle un mensaje político a los ciudadanos al extender una moratoria fiscal sin consultar previamente a las autoridades del MEF y la DGI , que son las que tienen el conocimiento técnico necesario para determinar si dicha extensión podría rendir frutos positivos para el fisco

Un ejemplo claro de este error es la decisión de los diputados Quibian Panay y Yanibel Ábrego Smith de presentar a la consideración de la Asamblea Nacional de Diputados un anteproyecto de ley para extender hasta el 30 de junio del 2019 (seis meses) el periodo de moratoria para el pago del Impuesto de Inmuebles

Y es que, si bien el ámbito de este proyecto de ley se limita al Impuesto de Inmueble, la verdad es que los temas fiscales deben ser manejados por la DGI y no por los diputados ya que el impacto de un error en la estructuración de una ley de este tipo podría ser devastador para las arcas estatales

En conclusión: “Zapatero a tu zapato”. Es decir, los diputados, aún cuando tienen la facultad para legislar sobre estos temas, deben reconocer las limitaciones de sus conocimientos en esta materia y la mala imagen que se han granjeado, limitándose a proponer un borrador de la prórroga a la DGI para sea ésta entidad la que defina si esto es viable y establezca cuál es el beneficio que generaría para los contribuyentes y para el Estado.   

Editorial