Abel Resende Borges Sason ibn//
Análisis de entorno

abel_resende_borges_sason_ibn_analisis_de_entorno.jpg

Actualmente en el país hay una confrontación entre la verdad real y la verdad política

La juramentación de NMM era esperada como un momento cismático, una divisoria de aguas o un antes y un después. Pronto comprobaremos que, como lo anticipamos desde el año pasado, de cara al país nada cambiará para mejor y de cara al exterior habrá sumado un par de enemigos más, muchos menos de los que se preveía. El período presidencial que inicia hasta 2025, presenta aristas de riesgo de gobernabilidad que pudieran comprometer la continuidad. Les resultará difícil superar la presión externa económica vía default y embargos comerciales, la imposibilidad de producir petróleo suficiente para las importaciones básicas y para pagarle a China; y sin poder contrapesar (ejemplo del submarino) esa presión con otra interna, cuya caída se manifestará con baja de la producción petrolera y falta de energía más la hiperinflación sostenida con una recesión esperada del 12% para 2019, completando 52% desde 2013. Todo en un ambiente externo de sanciones y aislamiento, e interno de volatilidad social y falta de energía. Más pronto que tarde, en los próximos dos años deberán buscar una vía de negociación para administrar una transición: cuando la vulnerabilidad le gane al poder. Una parte del mundo lo respalda, mientras que otra lo rechaza. Veamos:

? Los que con su presencia apoyaron políticamente, ya sea que tengan peso económico –China, Rusia y Turquía- o que solo sea declarativo, incluyendo El Vaticano ? En contrapartida, los ausentes, casi todos tienen peso económico y sancionatorio en Venezuela, comenzando por EEUU y sus amigos, en consistencia con sus posiciones previas. Hay que mencionar que la Venezuela que presentó Nicolás Maduro no representa la realidad es como si se hubiera referido a un país ideal, y que al verdadero lo hubiera escondido debajo de la alfombra. Lo que pasa es que los problemas son tantos, que aun debajo de la alfombra, ya hacen bulto y es imposible que no se noten. De afuera lo ven, no por las opiniones de personeros de la oposición, sino leyendo indicadores duros de producción petrolera, de default, demandas, tipo de cambio, de comercio bilateral, de cantidad de reservas?y de informes de migración de sus propios países que les indican lo cuantitativo, aunque lo cualitativo lo cuenten después cuando explican por qué quieren que se les dé una visa. El país está destruido, así tengamos arriba de la alfombra un sector productivo resistiendo, que es la parte que podemos ver superficialmente y que pareciera mostrar que todo funciona. Es posible que esa parte visible, sea el ancla que ayude en la reconstrucción cuando llegue el momento. Todo lo que hemos mencionado, corresponde al plano político, en el cual todo tiende a ser mediático y comunicacional. La verdad percibida versus la verdad real?fíjense que a ambas las llamo verdad, pues para pasar de la primera a la segunda, hace falta o bien una fuente inobjetable (que casi no las hay) o bien el testimonio presencial, al cual es muy difícil que uno tenga acceso. Estamos en una situación en la que debemos ser cautelosos y responsables, así como manejarnos con la verdad que hay, cualquiera sea esta.

Político Creer que el Gobierno está pensando en una retirada o en buscar una negociación es al menos fantasioso, por lo irreal de la lectura de los acontecimientos. Es como mirar la realidad con el lente que a uno le gusta, el cual hace desaparecer lo que no le gusta. Este no es un momento para negociar, pues la oposición no tiene nada que ofrecerle al Gobierno; no representa una amenaza y no cuenta con poder o influencia sobre EEUU, que es el principal opositor duro que tiene y que podría cambiar parte de nuestra realidad objetiva, en el marco de las sanciones. Es de esperar que la dirigencia opositora no equivoque su lectura y confunda el rechazo a Maduro con apoyo para ellos. Sería un error de apreciación que aumentaría aún más la brecha entre ellos y las bases, y generaría conclusiones equivocadas, las que a su vez llevaría a acciones también equivocadas. Y de eso ya tenemos experiencia. En el caso de los diputados a la Asamblea Nacional, su situación es muy diferente pues son parte del Estado, posiblemente la parte más legítima de este y tienen un papel transcendente en esta coyuntura. El Departamento de Estado emitió un comunicado apoyando a Juan Guaidó, el cual es más fuerte que cualquier otro tipo de declaración: le está diciendo, haz lo que tengas que hacer que yo te apoyo. La pregunta es: ¿qué es lo que tiene que hacer?

Social En las calles de Caracas hay tranquilidad, y no se aprecia un espíritu violento. Es una especie de contradicción pues cada día la gente lo pasa peor, pero excepto algunos indicadores débiles en noviembre pasado de que la molestia podría estar aumentando, hoy, sin haber actualizado los índices socioemocionales, se aprecia tranquilidad. En las urbanizaciones más opositoras y otrora más combativas en contra del chavismo, en estos días reina la calma.

Abel Resende PDVSA

Económico Ya comenzaron las dilaciones. Los anuncios en la ANC no serán el 11, sino el lunes 14E. Y posiblemente ese día cambiará algunos ministros y hará algunos anuncios que requerirán de desarrollos posteriores. La única solución posible para descomprimir esta economía es que se genere una burbuja de flexibilidad y se liberalicen los precios de los bienes y servicios y de las divisas. De esa manera, contando con el carnet de la patria, el Clap y las misiones, podría atenderse a las poblaciones más vulnerables mientras el ciclo de precios relativos se completa y la inflación tiende a estabilizarse primero y disminuir después. Sería bueno, que si se diera este paso liberalizador se complementara con un control sobre la emisión monetaria y el manejo de la liquidez. Con solo esas medidas, ya tendríamos algún alivio. Y para los que no quieren las mejoras económicas porque ?le daría aire al Gobierno?, les digo que la economía, aquí, nos ha demostrado que no tumba gobiernos?Zona de los archivos adjuntos mientras dentro del país, solo se habla de las consecuencias.

Abel Resende