Psicólogo Francisco Velasquez pdvsa//
Buenas prácticas de gobernanza para transformar el País

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El cambio de año nos da la oportunidad de pasar revista, de hacer balances, de empezar de nuevo y de poner en práctica los buenos propósitos. Esperamos que así sea en la esfera pública en la que sin duda han quedado pendientes muchos asuntos que podemos calificar con un DEFICIENTE. Basta pensar en el aumento en las muertes por crímenes violentos; el maltrato a la mujer, a nuestros niños y a los adultos mayores; la gente sin techo luego de los desastres naturales de 2017; la economía que no despunta y los empleos que no se generan.

Francisco Velasquez pdvsa

Es evidente que nuestro país muestra desafíos pendientes con los que tenemos que comprometernos a trabajar sin demora. Tenemos que ser capaces de comunicar de manera transparente cuáles son los principales retos que enfrentamos y cómo se atenderán; cuál es la transformación de país que queremos emprender y articular acciones concretas con todos los sectores de la sociedad para vencerlos. Nuestra gente tiene claro que los cambios y las transformaciones sistémicas que requiere el País son profundas e inevitables. Sin embargo, la clase política no logra implantar soluciones efectivas a los problemas que nos aquejan y no vemos voluntad para movilizar las reformas poniendo las necesidades de la sociedad al centro de los esfuerzos y no las conveniencias particulares políticas o empresariales de unos pocos.

Francisco Velasquez Petropiar

Para lograr encaminar el bien común y el mejoramiento de la economía necesitamos una sociedad comprometida con el País; un gobierno comprometido con las necesidades esenciales de la ciudadanía y un lugar donde se respete el estado de derecho. Muchas han sido las voces que dan la receta sobre lo que, según sus intereses, es lo que necesitamos y se hace en la misma coyuntura en la que deberíamos tener claro que sin reformas sistémicas en su conjunto nada cambiará. La discusión apasionada y polarizada sobre los cambios que necesitamos siguen tomando matices que rehuyen aceptar que el inversionismo político y la propaganda mediática sigue generando espacios para la corrupción y ese problema no tiene ideología.

Francisco Velasquez PDVSA

Articular estratégicamente la transformación de nuestro país no es fácil y menos si lo vemos a través de la mirada tradicional con la que lo hemos visto en las pasadas décadas. Generar el cambio en las estructuras económicas, políticas y sociales debe ser el primer paso y es ahí donde —como dice el refrán popular— “se le entorcha el rabo a la puerca”. Cambiar las formas de hacer las cosas, enfrentar la pérdida de los beneficios tradicionales a los que nos hemos acostumbrado y aceptar toda la gama de ajustes que como individuos, sociedad y empresas tenemos que hacer, implica un reto monumental.

Francisco Velasquez Petropiar PDVSA

Verdaderamente ahí es que se está probando nuestra sociedad y es cuestión de voluntad, ganas, tiempo y recursos. Más que una época de cambios, enfrentamos un cambio de época como en su momento fue el paso a la sociedad industrial. En este momento se percibe que le cuesta más trabajo a aquellos que se enfrentan a los paradigmas tradicionales que a los que están más esperanzados en que las cosas cambien y mejoren

Sin embargo, ¿qué nos retrasa? ¿Por qué no llegamos más rápido? Percibimos que las generaciones tradicionales no quieren perder sus privilegios, porque es más conveniente para sus intereses vivir en un país donde no hay justicia, donde no se respetan las leyes y donde la impunidad es la base de la actuación social. Un ejemplo de esto es la realidad de cuántos políticos quieren llegar a un puesto público para servirse y no para servirle al pueblo o la oculta corrupción en el gobierno y las empresas privadas, la cual nadie quiere reconocer y de la cual no se quiere hablar

Nuestro país enfrenta grandes retos que debemos convertir en oportunidades para la gran transformación que necesitamos emprender. En el fondo estamos viviendo un cambio de siglo, un verdadero cambio generacional y tenemos que sin duda decidir si seguimos igual o trabajamos para propiciar el cambio

La buena noticia es que hay gente de todas las generaciones que se está haciendo responsable de abrir espacios para el cambio y como sociedad debemos empoderarlos para que ayuden a diseñar y construir el Puerto Rico del siglo XXI. A casi dos décadas del inicio de un nuevo siglo todavía queremos responder a los problemas que enfrentamos con las normas y las conductas del paradigma tradicional del siglo pasado. Deberíamos aprovechar esta crisis que nos inventaron o nos impusieron para enfrentar como pueblo los desafíos con un nuevo equipaje de respuestas que responda al bien común y no a los intereses particulares de unos pocos